sábado, 30 de junio de 2012

Secretos, capítulo 1

Bueno aquí llega el primer capítulo de mi nuevo fic, espero que os guste :3 sobretodo a ti yaoisaotaku XDDD


Capitulo 1:



Me llamo Yamada Ryosuke, voy a la escuela media superior. Soy el alumno modelo, mis notas son de matrícula, todos los profesores y alumnos me admiran. Soy el centro de atención tanto en los estudios como en el deporte. Siempre me piden ayuda para todos los eventos especiales que se hacen allí. En definitiva soy el primero de todo el instituto sin decir que también soy muy popular entre las chicas, soy tanto un alumno modelo como un hijo ejemplar a vista de todos... pero tengo un secreto que nadie, y repito, nadie sabe, y es mi relación con mi amigo de la infancia Chinen Yuri.

Era sábado, me encantaban los sábados no había clase y podía relajarme sin necesidad de estar pendiente de todo el mundo. Ese día, además, mi madre había salido a comprar algunas cosas que le hacían falta para preparar la comida y mi hermana no estaba, por lo que me encontraba totalmente solo.
Me levanté de la cama y bajé al salón a ver algún programa de entretenimiento en la tele. De repente se escucharon algunos golpes secos en la puerta, me levanté corriendo y abrí la puerta. Allí se encontraba el pequeño Chinen, se le veía algo adormilado, le encantaba dormir hasta tarde pero ese día se había levantado más temprano de lo normal así que aún no estaba con los pies en la tierra.
-Chinen-dije sonriendo al verlo dejando escapar una risa leve- ¿qué haces despierto a estas horas?-
-Es que mi madre... me ha hecho levantarme porque hoy venían los pintores a arreglar... mi cuarto-decía entre bostezos.
-Anda pasa y siéntate que te prepararé café a ver si así te despiertas-
-Sii~-
Lo hice pasar hacía el salón, dejándolo allí viendo la tele mientras yo me fui a la cocina a prepararle el café y a coger algo de comer para mi.
-Oye Chinen ¿quieres algo de comer?-dije desde lejos mientras preparaba su café pero no recibía ninguna respuesta con lo que pensé que se había dormido.
De repente noté unas manos en mi cintura, giré algo la cabeza y era Chinen que me había rodeado con sus brazos.
-¿Qué haces aquí?-dije sonriendo- pensé que te habías dormido-
-Que va-dijo riendo- deja eso y hazme caso- dijo dándome la vuelta
-¡Pero si te hago caso! ¿Recuerdas que esto lo estoy preparando para ti?-
-Pero yo no quiero nada de eso, yo quiero a Yamachan-dijo mientras me rodeaba el cuellos con sus delgados brazos y se alzaba un poco para terminar apoyando sus labios sobre los míos. Lo cogí de la cintura acercándolo más a mi. Deseaba estar así las veinticuatro horas del día.
Empezó a deslizar sus manos lentamente por mi torso hasta llegar a mi miembro el cual apretó, solté un pequeño gemido que quedó ahogado en el beso. Aquello hizo que me excitara aún más y comencé a besarlo con más pasión pero él se apartó de repente.
-Bueno vamos a comer que tengo hambre-
Como no me lo había vuelto ha hacer, me quedé boquiabierto sin saber que decir hasta que volví a la normalidad
-¡¿Otra vez?! Siempre me dejas a medias-
Él solo se limito a mirarme riendo y sacar la lengua, negué con la cabeza suspirando a la vez que sonreía.
-Anda, llevate la comida que termino de preparar tu café-
Terminé con lo que me quedaba y me senté con él en el sofá.
-Aquí tienes-dije dándole la taza.
-Muchas gracias Yamachan- dijo sonriendo
Me eché apoyado en el respaldo del sofá poniéndome cómodo cogiendo un paquete de galletas de chocolate que se había traído Chinen de la cocina.
-Yamachan~- dijo Chinen mientras se echaba en el sofá apoyando la cabeza sobre mis piernas.
-Dime-
-Esta noche me quedaré a dormir-
-¡¿QUÉ?!-
-Dejame~-dijo haciendo un pequeño puchero- es que en mi cuarto no puedo dormir con todo por medio-
-N-no si sabes... que no me importa..-
-¡Entonces me quedo!- dijo cambiando sus pucheros por una amplia sonrisa.
No me molestaba que se quedase, es más, me encantaba pero el problema era que tenerlo durmiendo al lado... hacía que no me pudiera resistir y eso hacía que después no durmiera en toda la noche porque si algún miembro de mi familia se enterase de lo nuestro... sería el fin.
Chinen siempre ha estado conmigo, desde que eramos pequeños, ya que su madre y la mía eran también amigas de la infancia. Así que era normal que estuviéramos siempre juntos, incluso hemos ido siempre al mismo colegio. Aún recuerdo cuando empezó todo esto, aquella tarde de verano. A penas teníamos siete años aunque Chinen parecía mucho más pequeño porque siempre ha sido muy bajo de estatura y tiene esa cara tan de niño que es lo que le hace más lindo.
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-Yamachan~ esta peli aburre... ¿por qué no pones los dibujos?-
-Pues porque ya se han acabado y todavía falta mucho para que empiecen los otros-
-Jo... pues juguemos entonces-dijo zarandeándome
-Chinen... esperate que a mi me gusta la peli-
Se tumbo de costado y siguió viendo la peli algo enfadado.
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Recuerdo que estaba frente a la televisión mirando atento la peli, cuando salió la ultima escena de todas las pelis en la que la pareja termina besándose. Aquello le llamo mucho la atención a Chinen.
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-Yamachan.. ¿qué hacen?-dijo incorporándose mientras miraba atento la televisión.
-No mires eso, que son cosas que hacen los mayores, se están besando-
-¿Papá y mamá también?- preguntó inocentemente
-¡Claro! Todos los mayores lo hacen-
-¿Y que se siente?-
-Pues no lo sé... pero parece que les gusta porque cuando empiezan no paran- asentí varias veces.
-Mmm... yo quiero probarlo...-
-No puedes, eso solo lo hacen los mayores y tú no eres mayor-
-¡Pero yo quiero!- dijo lloriqueando mientras me zarandeaba el brazo apretando fuerte.
-Vale, vale no llores, lo hacemos pero solo una vez ¿vale?-
Chinen asintió rápidamente con una sonrisa. Me puse delante de él a cuatro patas mientras él me miraba con una inocente sonrisa.
-Tienes que cerrar los ojos-le dije
-¿Por qué?-preguntó frunciendo el ceño
-No sé, es como una especie de regla, todos los mayores lo hacen-
-Esta bien pero no tardes- dijo mientras cerraba los ojos.
Me acerqué a él y cerrando también los ojos posé mis labios sobre los suyos. Se sentía raro pero la verdad es que me gustaba. Unos segundos después Chinen me empujó apartándome de él.
-¡Que me ahogo!-dijo poniéndose una mano en el pecho
-Tonto, tienes que respirar por la nariz-
-Pero me ha gustado, yo quiero otro beso-
“Me gustaba, se sentía bien así que no podía estar mal” eso fue lo que pensé, así que asentí con la cabeza.
-Nos daremos más besos-
---

--Continuara--



No es una continuación solo quería avisar de que ya empecé con el fic que mencioné anteriormente
y que probablemente como no me aguanto lo empiece a subir pronto XD Sí... quería terminar antes el
otro fic pero como soy así de guay pues no me puedo esperar así que supongo que iré subiendo los dos 
a la vez... moriré XDD

¡¿En serio?! Capitulo 5

Capítulo 5:



Al final terminé durmiendo encima del libro. Al día siguiente me dormí y llegué tarde a clase, cogí la bicicleta e intenté ir lo más rápido posible a clase. Al llegar allí vi que Minegishi no había venido. Me senté en mi pupitre algo extrañado, ya que aunque no hiciera nada nunca se saltaba ningún día de clase.
Empezaron las clases, a primera hora teníamos matemáticas, la verdad es que estaba bastante cansado, cuidar de una persona así me estaba matando pero todo fuera por mis queridos y adorados estudios.
De repente entró el director
-Chinen-san, ¿puedes salir un momento?-
-¿Eh? Ah claro-dije levantándome despacio de mi pupitre mirando al profesor quien asintió con la cabeza
-Disculpe Nakakawa sensei-
-No se preocupe director-
Acompañé al director hasta su despacho.
-A ver Chinen-san tengo que hablarte de algo-
-¿Eh? ¿Sí? ¿Qué pasa?-dije algo preocupado ya que no entendía que podría ocurrir ahora
-Pues, el caso es que Minegishi está enferma-
-¿Eh? ¿Y eso?-
-Algún resfriado quizás, nos ha llamado está mañana diciendo que no vendría y me ha dicho que fueras tú, por lo tanto ya sabes lo que tienes que hacer-
-¡¿EH?! ¡¿Ir a su casa?!-
Eso era como meterme en la boca del lobo, a saber como sería su casa, ¡seguro estaría lleno de cadáveres de gente y objetos de tortura!
-Mira aquí tienes la dirección-dijo dándome un papel con un pequeño plano donde estaba señalado el punto donde se encontraba la casa- Te dejo salir ahora, porque me ha dicho que vayas cuanto antes-
-Pero señor director... tengo clases-
-Tú no te preocupes por eso- y diciéndome esto me llevo hasta la puerta del instituto- Que tengas suerte- me sonrió mientras se despedía con la mano-
Comencé a andar mirando atentamente el plano, parecía que la casa estaba lejos, no dejaba de pensar en como sería su casa y me entraba miedo, ¡esta vez estaría encerrado en su territorio y nadie me podría salvar!. El solo hecho de pensarlo me asustaba cada vez más.
Después de un largo paseo por fin llegue a la casa. La fachada era muy alta por lo que no podía ver su casa, la puerta de entrada era de hierro, en horizontal y bastante grande también, en una de las esquinas de la puerta alcancé a ver un porterillo.
-Será aquí- dije pulsando el botón
-¿Sí?-me contestó una voz de hombre, parecía mayor
-Hola, perdone, me llamo Chinen Yuri y vengo a ver...-
-Pasa-me dijo antes de terminar
Sonó como un pequeño pitido y se comenzó a abrir la puerta para el lado izquierdo, entré extrañado y me quedé boquiabierto.
-¡¡¡¡¡¿EHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH??!!!!!!!!!- No tenía palabras, se veía un camino enorme y a lo lejos la casa, pero no una casa normal.. ¡UNA MANSIÓN!. Todo aquello podía tener dos hectáreas y para colmo mientras iba avanzando podía ver que un bosque rodeaba la casa. Era ENORME, no me lo podía creer, no pensé que su casa iba a ser así. Después de una larga hora por fin conseguí llegar a la entrada de la casa.
-¡Por fin!-dije algo cansado. Iba a llamar cuando la puerta se abrió sola y apareció un hombre mayor.
-Bienvenido Chinen-san-dijo haciendo una reverencia
-Oh h-hola-dije haciendo una reverencia también
-Pase-dijo mientras se apartaba para dejarme camino
-Claro- pasé al interior de la casa y era aún más grande, no sabría decir cuantas habitaciones tenía y cada una era como un piso, pero no un piso de esos pequeños sino uno de los lujosos, podía ser como cinco veces el mio...
-Tome-me dijo el mayordomo- Un plano por si decide salir solo de la habitación.
Comencé a andar siguiendo al mayordomo mientras ojeaba el plano de la casa, realmente era enorme, tenía dos plantas y cada planta era como una mansión sola.
Por fin llegamos a su habitación.
-Aquí es señorito-
-A-ah gracias..-dije mientras seguía asombrado. Abrí la puerta lentamente temiendo un poco por lo que abría dentro.-M-mineguishi...-dije en un hilo de voz casi inaudible entrando despacio.
Abrí la puerta completamente y entré, era enorme la habitación, su cama era de matrimonio. Estaba todo oscuro debido a que las ventanas estaban completamente cerradas lo que único que iluminaba la sala era la luz de la pantalla del ordenador, la cual era enorme, parecía de cine. Al lado derecho de la habitación estaba llena de estanterías con muñecos, libros, peluches, figuritas y cosas así y al final había dos puertas.
Estuve mirando todo aquello pero Minegishi no estaba por ningún lado. Sin saber que hacer me senté en el borde de la cama, esperando. Aquello estaba tan tranquilo aunque pronto se acabaría esa paz que se respiraba. Se abrió una de las puertas y apareció Minegishi vestida con un pantalón corto, gris, de chandal y una camiseta del mismo color de manga corta. Alzó la vista y al verme sonrió con malicia.
-Mira a quien tenemos aquí-
-H-hola...-dije sonriendo falsamente, en realidad seguía temiendo por mi vida.
Se sentó en la silla frente a su ordenador y se puso a mirar algunas páginas.
-¿Tienes sed?-me dijo si apartar la vista de la pantalla.
-Sí... la verdad es que sí-
-Presiona esos dos botones-dijo señalándome dos botones que había en la pared.
Me acerqué sin saber y los presioné, a los pocos segundo entraron dos mayordomos a la habitación.
-¿Que desea señorita?-dijeron los dos a la vez
-Pues un zumo de lo de siempre y un bollo, y a ver el lo que quiere-
Los dos mayordomos me miraron fijamente esperando alguna respuesta
-E-eh... pues.. yo un zumo de uva...-
-Ahora mismo- y diciendo esto se fueron los dos a la vez.
Yo seguía sin poder creer lo que estaba viendo...
-Ven aquí-me dijo Minegishi sacándome de mis pensamientos
Me acerqué sentándome a su lado.
-¿Quieres jugar a algún videojuego?-
-Esto... Minegishi eso está muy bien pero... tenemos que seguir dándote clases.. ya sabes...- dije eso inconscientemente pero en realidad con aquellas palabras me estaba jugando mi preciosa vida pero por suerte solo me miró con cara de odio.
-Aguafiestas...-
Se levantó de su asiento algo enfadada y se sentó en una de las sillas que había al fondo con una mesa. Me acerqué cogiendo mi mochila. Los mayordomos nos trajeron la comida y bebida que habíamos pedido y mientras ella comía echada en la mesa yo preparaba las cosas.
-Estas hasta mona así-dije riendo mientras la miraba
Ella paró de repente mirándome fijamente y yo me di cuenta de lo que había dicho. “¡¿Por qué había dicho tal cosa?!” pensé sonrojandome e intenté cambiar de tema.
-B-bueno.. mira hoy vamos a hacer estos ejercicios de matemáticas-
-¡Pero no me gustan!-
-Lo sé pero es que es lo que peor llevas-
Empecé a explicarle despacio el procedimiento mientras ella me escuchaba atentamente o eso quería pensar.
-Bueno ahora prueba a hacer estos ejercicios-
-A ver, ¿esto se hace así?-
-No, es con la otra formula-
-Ah vale-
-¿Y este así?-
-¡No! Es con la formula que has puesto en el anterior-
-Ah... sí sí-
-¿Y esto con esta?-
-¡NO! ¡¿Pero tú no me has escuchado?! ¡Eres tonta! ¡Es así!-dije mientras le escribía algo cabreado la solución. -¡Así!-
-Ah sí sí estupendo-y acto seguido me dio un fuerte golpe en la cabeza, sabía que con lo que le había dicho no podría salir bien parado.
Mientras terminaba los ejercicios que le quedaban a mi me llamaron al móvil
-¿Si?-
-¡¿Chinen?!-
-Ah hola Yuto ¿qué pasa?-
-¡Chinen~!-dijo lloriqueando
-¿Qué ha pasado Yuto?-dije algo preocupado
-¡Me ha sido infiel!-
-¿Eh? ¿Que te ha sido infiel? ¿Quién?-
-¡Tetsuya!-
Respire hondo y le dije
-Yuto... Tetsuya no te ha sido infiel... no estaba ni siquiera saliendo contigo..-
-¡Pero le gustaba! ¡Lo sé! ¡Me miraba siempre y me provocaba!-
-Yuto... ¡te miraba porque es el dependiente de la tienda de libros y cuando te cobrá te tiene que mirar!-y diciendo esto le colgué- Uff este Yuto...-dije sentándome en la mesa mientras Minegishi me miraba fijamente.
-¿Qué ha pasado?-me dijo
-Nada, es solo que ya esta Yuto otra vez con sus cosas de lios con los chicos-
-¿Le gustan los chicos?-
La miré y asentí
-Tengo un amigo que le puedo presentar-
-¡Ay no! Que si no me estará dando el coñazo además no sé si tus amigos le convienen... ya sabes...-
-¡Pero estúpido piensa! Si se enamora de mi amigo estará detrás de él y entonces te dejará en paz en ese sentido-
-Um es verdad... no lo había pensado, Yuto es una hormona con patas-
-Ya sabía que no lo habías pensado, eres imbécil-
-Ah.. gracias... que simpática-dije en voz baja.
Después de estar toda la tarde allí explicándole varias asignaturas se hizo tarde.
-Esto me tengo que ir...-
-Vale pero dame tu móvil-
-¿Mi móvil? ¿Para qué? No me lo robes por favor-dije ya temiendo
-Idiota, el número-
-Ah ¿para qué?-
-No preguntes y dámelo-dijo dándome una colleja
-Ay... vale vale..-
Nos intercambiamos los números y por fin me dejo irme. Se me había hecho bastante tarde así que tuve que volver corriendo a mi casa.
--Continuara-- 

miércoles, 27 de junio de 2012

¡¿En serio?! capitulo 4

Capitulo 4:



-¡Chinen!-dijo abrazándome
-¿Qué paso?-
-¡¡Me han rechazado!!-dijo llorando
-¡¿EH?! ¡¿Ahora quién?!-
-Kouichi...-
-Estabas enamorado ¿no?-
-Sí... ¡y me ha dicho que no!-
-Ya esta, ya esta...-dije poniéndome de puntillas acariciándole la cabeza.
-Soy un desgraciado...-dijo agachando la cabeza.
-No digas eso, es que no has encontrado la persona adecuada-
-Chinen...-
-¿Qué?-
-Dame un beso-dijo cerrando los ojos poniendo morritos. Lo miré por un momento y luego me fui dejándolo allí, volví a la clase y a los pocos minutos llegó Yuto.
-¡CHINEN!-
-No te voy a besar, Yuto-
-¿Por qué?-dijo haciendo un puchero.
-¿Cómo te voy a decir que no me gustan los chicos?-
-Jo...-dijo agachando la cabeza.
Me senté en mi pupitre, las clases siguientes se pasaron más deprisa de lo que me imaginaba.
Al terminar recogí mis cosas como siempre, por suerte esta vez Minegishi se fue por otro camino. Llegué a mi casa, estaba tan cansado, deje la mochila y me eche en la cama.
-Tengo que estudiar...-suspiré y me levanté sentándome en el escritorio.
Comencé a estudiar, estaba concentrado cuando se abrió la puerta de mi habitación.
-¡¿EH?!- Era Minegishi... ¡¿qué hacía aquí?!
-Enano levanta, nos vamos-
-¿E-enano?!-
-Sí, corre-dijo quitándome la silla haciendo que me cayera al suelo.
-Por cierto... que haces así vestida...-llevaba un vestido negro pegado al cuerpo muy corto de palabra de honor y llevaba puestos unos zapatos negros con un poco de tacón.
-¿Eh? A pues porque siempre voy así-
Me quedé mirandole las piernas, la verdad es que no estaba nada mal.
-¿Qué miras?-
-¿Eh? A-ah n-nada..-dije sonrojandome apartando la mirada.
-Levanta ya- me cogió del brazo tirando de mi, empezamos a andar llegando a Shibuya.
-¿Dónde vamos?-
-¡Calla!-
Me llevó hasta un supermercado que había por allí.
-Tengo hambre.. comprame algo-
-¡¿Eh?! Pero...-
Me miro seria y con eso entendí que o le compraba algo o moría.
Entramos y compré ramen que se lo hicieron allí.
-Que buen apetito tienes ¿no?..-
-No lo sabes tú bien-
Estábamos sentados fuera en un banco cuando pasaron por al lado nuestra un grupo de chicos que no tenían muy buenas pintas.
-Waw que bombón-dijo uno mirando a Minegishi aunque ella seguía comiéndose su ramen.
-¿Te apetece venirte con nosotros?-dijo otro de ellos mirándola de arriba abajo.
-Mi novio dice que os vayáis a la mierda-
Yo seguía mirándolos atentamente como si la cosa no fuera conmigo.
-¿Y quién es tu novio?-dijo uno de ellos enfadado.
Minegishi me señalo mientras seguía comiendo tranquilamente.
-¡¡¿EEEHHHH?!! ¡¿YO?! ¡NO NO NO!-dije negando con las manos
-¿Qué se cree el enano este?- dijo uno de ellos mientras me cogía de la camiseta
-D-de verdad que y-yo no hice nada...-dije con miedo, me temblaba hasta la voz.
Me iban a pegar así que cerré los ojos, en ese momento Minegishi terminó su ramen dejando el recipiente en el banco y le paró el brazo al chico.
-¿Qué crees que haces?-
-¿Eh?-
Me cogió a mi de la camiseta tirándome al banco y en unos segundos dejó K.O a todo el grupo, era increíblemente fuerte.
-¿Nos vamos?-
-Mmm creo que me voy a ir a mi casa...hheheheh-
-Eso no te lo crees ni tú-
Al final me arrastró con ella.
-Entremos aquí-dijo señalando un salón recreativo.
-Venga...por mis estudios...-decía suspirando.
Se fue directa a la máquina de pegarle a los topos.
Empezó a jugar pero salían tan rápido que apenas le daba tiempo de darle por lo que comenzó a enfadarse.
-Minegishi... déjalo.. que no lo vas a conseguir-
Al final me gané un cabezazo y que nos echaran de allí ya que empezó a pegarle patadas a la máquina.
Nos sentamos en un banco de una plaza.
-Uff... no puedo contigo...-dije en voz baja.
-¿Qué has dicho?-dijo mirándome.
-Nada, nada- temía que me volviera a pegar.
De repente se levantó
-¿Nos vamos?-
-¿Eh? Bueno-me levanté andando a su lado. Estaba todo tan silencioso.
Pasamos delante de una librería, de repente salió un chico, algo mayor que nosotros.
-¡Hoshiko!-
-¿Eh? Ah hola Tai-dijo saludándole con la mano
-¿Me ayudas?-
Nos metimos los dos en la tienda.
-Es que se ha caído la estantería y... ya sabes...-
-Lo sé, siempre tan debilucho- se acercó a la estantería y en un momento la levantó.
-¡Gracias! Ya no sabía que hacer-
-Tienes que ir pensando en hacerte más fuerte-
-Ya pero... ya sabes...-
-Bueno mientras que lo consigues siempre puedes llamarme-
-¡Esa es mi Hoshiko!-dijo abrazándola. Yo me quede allí mirando, no sabía que hacer y parecía que sobraba.
-Por cierto... ¿quién es?-dijo el chico señalándome.
-Se llama Chinen-
-¿Es tu novio?-
-No, no que va-dije yo negando con las manos.
Minegishi se fue a recoger los libros que había allí dejándome con el chico que me miraba como si estuviera enfadado. Se acercó a mi poniéndose al lado.
-¿Tienes intenciones malas sobre ella?-
-¿Eh? ¿Yo? No, no, no para nada-
-Mmm entonces te perdono-
-¿Eh?-
-Ella siempre me ha salvado debido a que soy un debilucho y no tengo apenas fuerza y siempre se metían conmigo, así que era ella la que me defendía, tiene mucha fuera-
-Créeme que lo sé...-
-Sin embargo... hay algo en lo que es verdaderamente débil-
-¡Eh! ¡Tai!-
-¿Si?-
-¡Ayudadme!-
-¡Claro!-se fue corriendo ayudándola a recoger así que me quedé con la duda.
Nos pusimos los tres a recoger todos los libros que se habían caído de la estantería y terminamos en nada.
-Muchas gracias a los dos-dijo haciendo una reverencia.
-No hay que darlas-dije yo.
-Hoshiko puedes coger el libro que quieras, te lo regalo-
Ella se fue a mirar todas la estanterías para elegir alguno mientras yo me quedé en la entrada con el chico.
-Te voy a decir una cosa, que no me entere que le haces daño ¿eh?-
-Tranquilo, no puedo, me mataría ella misma-dije riendo.
-Vayámonos-dijo Minegishi- Ya cogí el libro, nos veremos pronto-
-Sí~ adiós-dijo despidiéndose con la mano.
Empezamos a andar, se sentía incomodo ya que ninguno de los dos hablábamos. Minegishi sacó de su bolso un bollo y empezó a comérselo.
-¿Está bueno?-pregunté por dar tema de conversación.
-Si no lo estuviera no me lo comería-dijo cortante.
Llegamos hasta un cruce de calles y Minegishi se paró en seco delante mía.
-Yo me voy por allí-dijo señalando la calle que había en frente.
-Ah... bueno, yo me voy por esta de la derecha-
Abrió la mochila y sacó un libro.
-Toma, es para ti- y después de dármelo se dio media vuelta y se fue.
Miré el libro y ponía “Ayudas para la universidad”.
-¿Eh?... no me puedo creer que haya cogido esto para mi...-dije en voz baja para mi.
Alce la vista para agradecérselo pero ya se había ido. Fui corriendo a mi casa para ojear un poco el libro, se veía interesante.
Llegué a mi casa quitándome los zapatos a toda prisa, subiendo las escaleras a punto de caerme porque me tropecé.
Dejé el libro encima del escritorio y lo abrí mientras me quitaba la corbata del uniforme.
-¿Eh..?-paré en seco porque en la primera página en blanco había un garabato-dibujo de mi. -¡Yo no soy tan feo!- “Soy cerdo-chinen” ponía y me había dibujado con nariz y orejas de cerdo.-Será maldita...-
Me senté enfadado en la silla refunfuñando mientras ojeaba el libro, la verdad es que estaba bastante interesante.
--Continuara--




lunes, 25 de junio de 2012

¿En serio? capitulo 3

Bueno aquí sigo con el capítulo 3, supongo que este fic no durará tanto como los otros anteriores :3


Capítulo 3:



-¡Chinen!-
Me giré y vi a Yuto que venia corriendo hacía mi.
-Ah buenos días Yuto-kun-
Suspiró y agachando la cabeza me dijo
-Me rechazó...-
-¿Eh? ¿Quién?-
-Takeru..-
-¡¿Otro?!-
-¡Sí! ¡Me había enamorado de verdad!-
-¡¿Cómo te vas a enamorar?! ¡Si antes de ayer decías que te gustaba Kotaro!-
-¡¡Pero este era de verdad!!-dijo casi llorando
-Anda venga... no llores-le dije dándole unas palmaditas en la espalda.
Minegishi nos miraba sería mientras se comía un bollo.
-Chinen...-me dijo Yuto mirándome poniendo ojitos.
-No voy a salir contigo Yuto-
-¡¿Ehhh?! ¡¿Por qué?!-
-¡No me gustan los chicos!-
-¡¡Sí que te gustan!!-dijo tirándome del brazo.
-He dicho que no ¡déjame!-dije tirando para que me soltará, en ese momento Minegishi se terminó su bollo y le pegó un cabezazo a Yuto dejándolo tirado en el suelo. Me quedé sin palabras mirando a Yuto.
-E-e-esto...-
-No se callaba-
-Claro.. y lo más normal es pegarle un cabezazo-dije riendo nerviosamente.
-Tengo hambre-
-Pero ¡si acabas de comer!-
-¡CALLA!- y diciendo esto me gané otro cabezazo.
–-
-¡PROFESOR! ¡DIMITO!- dije entrando a la sala de profesores.
-¡NOOOO! ¡NO PUEDES!-
-¡No quiero seguir con esto!-
-¡Piensa en tu futuro! ¡Tendrás un buen trabajo!-dijo cogiéndome de los hombros.
-Es verdad...-dije pensativo
-Y además no te hará falta hacer el examen de ingreso-
-¡¿Eh?! ¡¿De verdad?!-
-¡Sí,Sí!-dijo asintiendo convencido.
-Vale, entonces aguantaré-
-Eso, eso, estoy orgulloso de ti Chinen-dijo con lágrimas en los ojos.
–-
Entré a la clase y allí estaba Minegishi acorralando a un chico para que le diera su comida.
-¡Minegishi! ¡Para!-dije tirandole de un brazo para que parase.
-¡CÁLLATE O TE PARTO LA COLUMNA!-dijo pegándome un cabezazo de nuevo.
-Pobrecita mi cabeza... lo siento hija mía, es por el bien de tu papá-dije frotándome el chichón.
-Minegishi, yo te compraré algo después-
Se giró mirándome soltando al pobre chico de la camiseta.
-¿De verdad?-
-Sí...-dije suspirando.
-Te puedes ir-le dijo al chico que estaba temblando-pero esta te la guardo-
Nos sentamos y las clases empezaron, Minegishi se sentó y se puso la música en el móvil.
-Minegishi...-dije en voz baja dándole en el brazo.
-¿Qué?-dijo quitándose los cascos.
-Tienes que prestar atención-
Me miró seria, tenia miedo por mi vida.
-Hehehe... ¿qué pasa?-
-¿Qué me has dicho?-
-Que t-tienes que atender...-
Después de eso me desperté en la enfermería. Abrí los ojos y estaba Minegishi sentada a mi lado tomándose un chupón.
-¿Q-qué ha pasado?-dije incorporándome.
-Que eres un debilucho-
-Me duele la cabeza- me toque la frente y al mirarme la mano tenia un poco de sangre.-Awww...-me eche de nuevo en la cama, necesitaba un descanso.
-¿Quieres?-me dijo enseñándome el chupón.
-No gracias, quiero descansar-dije echándome de lado cerrando los ojos.
-No puedes-
-¿Por qué?-
-Quiero comer-
-Ah~ dejame descansar-
-¡Jamás!-dijo arrastrándome con ella.
Fuimos a la cafetería y pidió el menú A, nos sentamos en una de las mesas y yo me eché sobre ella, me dolía mucho la cabeza.
-Aww mi cabeza...-
-Deberías de dejar de quejarte-me dijo con la boca llena.
-¡¿EH?!-la miré con odio, ¡¿Cómo podía decirme eso?!
-Mmmm estaba bueno-dijo frotándose la barriga.
-¡AH! ¡Las clases!-
-No te preocupes, supuestamente estas en la enfermería-
-¡Pero necesito dar esas clases!¡¡Si no bajaré mi media!!-
-Callate ya-dijo dándome una colleja- gritas mucho-
Me quedé echado en la mesa, no podría aguantar más esta situación...
Volvimos a clase
-¿Estas bien?-me dijo el profesor preocupado
-Sí, sí no se preocupe-
Nos sentamos los dos y yo me dispuse a incorporarme a la clase aunque con Minegishi al lado...
Un profesor faltó a clases por lo que tuvimos una hora de estudio.
-Bien... intentaré que Minegishi preste atención a los estudios...-me decía a mi mismo
-Minegishi...hehehe-
-¿Qué quieres?-
-Vamos a estudiar un poco ¿no?-
-¡¿Yo?!-
-Sí, venga-
Se disponía a darme un cabezazo pero puse una de las carpetas más duras que tenía.
-¡JA! ¡Te gané!- Acto seguido recibí un puñetazo en el estomago.
–-
-¡PROFESOR! ¡DIMITO!-dije entrando a la sala de profesores con la mano en el estomago, ya que tenía un dolor insoportable.
-¡NOOO! ¡NO PUEDES!-
-¡Sí que puedo! ¡No quiero seguir con esto!-
-Chinen-dijo poniéndome las manos sobre los hombros mirándome fijamente- piensa que tendrás un trabajo fijo, con un sueldo enorme y podrás vivir en una gran casa-me dijo entusiasmado.
-Es verdad... eso suena bien-dije acariciándome la barbilla con los dedos.
-Sí, sí no querrás acabar como yo ¿no?-
-Es verdad, no quiero llevar una vida así-y diciendo esto me fui.
-Eso ha sonado muy cruel... pero... ¡tendré mi aumento de sueldo!-decía el profesor mientras bailaba por toda la sala.
–-
Volví a clase encontrándome a Yuto por el pasillo.
--Continuara--



domingo, 24 de junio de 2012

¡¿En serio?! Capitulo 2

Bueno aquí os dejo con el segundo capítulo quería haberlo subido antes pero lo olvidé... sí mi cabeza es así, disculpad *////*


Capitulo 2:



-M-minegishi...-dije cogiéndola del brazo para que parase.
-¡Calla!-dijo dándome un cabezazo.
–-
-¡Profesor!-dije acercándome a él con hielo en la cabeza- ¡Dimito! ¡No quiero ayudarla!-
-¡¡¡¿EHH??!! ¡NO! ¡NO TE PUEDES RENDIR! Piensa en la Todai, en tu prestigio, no puedes abandonar ahora-dijo con un tono de pánico.
-Es verdad...-
-Eso, eso-
-Bueno lo intentaré...-
-Así me gusta-dijo suspirando aliviado- por cierto... ¿qué te ha pasado?-
-Me ha pegado un cabezazo-y diciendo esto salí por la puerta.
-Pobrecillo... pero...¡¡¡¡yo tendré mi aumento!!!!-dijo feliz
–-
Respiré hondo y volví a la cafetería encontrándome a todo el grupo tirado en el suelo a causa de la paliza y a Minegishi sentada comiéndose el almuerzo que quería.
-¡Tú!-dijo señalándome- Ven ya-
Me acerqué a ella despacio sentándome a su lado, las miradas de todo el mundo estaban clavadas en mi.
-Esto... ¿tú le has hecho eso?-le pregunté mientras los señalaba.
-Sí-dijo tranquilamente mientras seguía comiendo-
-Pero ¡¿cómo puedes estar tan tranquila?!-
Levantó la mirada y me dijo
-Como me vuelvas a gritar te parto la columna-
-Lo siento..-daba demasiado miedo, ¿podría aguantarlo?.
Terminó de comer y se levantó arrastrándome con ella. Las siguientes clases fueron
un suplicio ya que cogió su pupitre y lo puse al lado, pegado al mio.
Cuando terminaron las clases, se fue al cuarto de baño a lo que aproveche para recoger corriendo e irme a casa.
-¿Por qué se ha puesto contigo?-me decía Yuto que se volvía conmigo.
-Porque el profesor me ha mandado que durante las clases me encarge de ella a ver si así se vuelve persona-
-Vaya...- Yuto se puso en frente mia y me cogió de las manos- que sepas que te apreciaba-dijo con las lágrimas saltadas
-¡Eh! Que no me voy a morir-dije bromeando a eso que Minegishi llegó por detrás pegándome un empujón que hizo que me cayera unos metros más adelante.
-Ay...-dije sentándome en el suelo
-¡¿Qué pasa?! ¡¿No sabes esperar?!-me dijo enfadada
-B-b-b-bueno y-y-yo me voy-dijo Yuto mientras salia corriendo
Me quedé sentado en el suelo mirándola con miedo, mientras ella estaba cruzada de brazos mascando un chicle.
Me levanté despacio cogiendo mi mochila
-Veras Minegishi... es que... ¡Me tengo que ir!-y diciendo esto salí corriendo lo más deprisa que pude, era bueno corriendo así que no me alcanzaría. Llegué a mi casa y entré corriendo cerrando la puerta.
-Uf... por suerte no me ha seguido-dijo suspirando aliviado.-Bueno, ahora a estudiar-
Me fui a mi habitación y me senté en el escritorio para ponerme a estudiar pero a los pocos minutos algo golpeó mi ventana, miré extrañado y pensé que quizás sería Yuto, me levanté y abrí la ventana
-Yu...-antes de que pudiera terminar la frase vi que allí estaba Minegishi- ¡TÚ!-dije asustado
-¡¿TE CREES QUE TE PODIAS LIBRAR DE MI?! ¡BAJA!-
-¡No quiero! ¡Es mi casa y no puedes hacer nada!-
Me miró sería y se giró, pensé que había conseguido echarla pero no... parecía que buscaba algo, de repente cogía una piedra enorme y se acercó a mi casa con intención de tirarmela.
-¡NO NO NO! ¡PARA! ¡YA BAJO!-
Dejó la piedra y yo baje con miedo, abrí la puerta lentamente y allí estaba ella.
-¿Qué quieres?-dije casi llorando
-Tengo hambre-
-¡¿Otra vez?!-
-¡SÍ! ¡¿Pasa algo?!-
-No, no-negué haciendo un gesto con las manos
-Comprame algo en algún kombini-
-Pero ¿por qué yo?-
-¡Porque lo digo yo!-y diciéndome esto me pegó otro cabezazo.
-¡Ay!-dije poniéndome la mano en la cabeza
Me llevó arrastrando hasta el primer kombini que encontró, me quitó la cartera y se metió dentro a comprar. Yo me quedé sentado fuera en un banco.
-Me va a arruinar...-dije suspirando dejando caer la cabeza.
Al rato salió con una bolsa de patatas y comiéndose un helado.
-Toma-dijo ofreciéndome a mi otro helado.
-¿Eh?-
-Es para ti-me lo dio y se sentó a mi lado.
Me quedé mirándola, no pensé que pudiera ser amable, aunque fuera con mi dinero. Solté una pequeña risa mientras abría el helado.
-¿De qué te ríes?- me dijo con la boca llena
-No es nada-
-Me voy-dijo levantándose- Toma-dijo dándome la cartera-me lo he gastado todo-y diciendo esto se fue.
-¿Eh? no..-abrí la cartera y efectivamente me había dejado sin nada...-¿Cómo he podido pensar que era amable?-dije llorando.
Al día siguiente me levanté, desayune, me lavé los dientes, me vestí y salí lo antes que pude para no llegar tarde. Pero al abrir la puerta allí estaba ella, echada en la pared con la mochila colgada a la espalda y comiéndose un chupón.
-Pero ¿qué haces aquí?-dije lloriqueando.
-Mi padre no me deja ir en coche a la escuela-
-¿Ibas en coche?-
-Claro ¿qué pensabas?-
-No.. nada-
-Vamos-dijo tirándome de la camiseta como si fuera un perro.
Llegamos al instituto, todo el mundo nos miraba apartándose de nuestro camino aterrorizados, parecía que lo que ocurrió ayer se había extendido rápidamente por todo el instituto.
--Continuara--